Libro Blanco sobre el Futuro de Europa
La Comisión Europea, presentó en marzo de 2017 el “Libro Blanco sobre el futuro de Europa”, como contribución a la Cumbre de Roma del 25 de marzo, en la que se celebraron los 60 años de los Tratados de Roma.
En esta, la CE no solo pasó revista a lo logrado en estos sesenta años, sino que también analizó su futuro con 27 miembros.
El Libro Blanco marca el comienzo de un proceso en el que la EU-27 debe decidir sobre el futuro de su Unión.
El 29 de marzo de 2019, el Reino Unido abandonará la Unión Europea, seremos una Unión de Veintisiete. (En este contexto hay que anotar que el Consejo Europeo del 23 de marzo de 2018, (http://www.consilium.europa.eu/media/33498/23-euco-art50-guidelines-es.pdf) acordó la ampliación del periodo transitorio, este se retrasa 21 meses, hasta el 31 de diciembre de 2020)
Las elecciones al Parlamento Europeo se celebrarán sólo unas semanas después, en mayo de 2019, en este momento, los europeos tienen una cita con la democracia y deben acudir a las urnas con una idea clara de cómo evolucionará la Unión Europea durante los siguientes años.
El Libro Blanco analiza de qué forma evolucionará Europa en el próximo decenio, plantea cinco escenarios, cada uno de los cuales ofrece una visión del posible estado de la Unión de los 27 en 2025 dependiendo de las opciones por las que se decante Europa.
- Escenario 1: Seguir igual – La UE de los 27 se centra en el cumplimiento de su programa de reformas de acuerdo con el espíritu de las orientaciones de la Comisión de 2014 «Un nuevo comienzo para Europa» y de la Declaración de Bratislava, aprobada por los 27 Estados miembros en 2016.
- Escenario 2: Solo el mercado único – La UE de los 27 se centra gradualmente en el mercado único al no alcanzar acuerdos los Estados miembros en un número creciente de ámbitos.
- Escenario 3: Los que desean hacer más, hacen más – La UE de los 27 sigue funcionando como en la actualidad, pero permite a los Estados miembros que lo deseen una mayor colaboración en ámbitos específicos, como la defensa, la seguridad interior o los asuntos sociales.
- Escenario 4: Hacer menos pero de forma más eficiente – La UE de los 27 centra su atención en aumentar y acelerar los logros en los ámbitos de actuación prioritarios que ha elegido, mientras que interviene menos en los que se percibe que no aporta valor añadido. Centra su atención y sus recursos limitados en un número reducido de ámbitos políticos.
- Escenario 5: Hacer mucho más conjuntamente – Los Estados miembros deciden compartir más competencias, recursos y tomas de decisiones en todos los ámbitos. Las decisiones se adoptan con mayor rapidez a nivel europeo y se aplican con celeridad.
Acceso al libro Blanco, aquí. (https://ec.europa.eu/commission/sites/beta-political/files/libro_blanco_sobre_el_futuro_de_europa_es.pdf)
Con el Libro Blanco y los documentos de reflexión relativos a la dimensión social de Europa, el encauzamiento de la globalización, la profundización de la Unión Económica y Monetaria, el futuro de la defensa europea y el futuro de las finanzas de la UE, el presidente Juncker inició un amplio debate sobre el futuro de Europa.
Estos escenarios se han debatido, estudiado y criticado en parte. Lo que es positivo, ya que fueron concebidos con ese fin.
En 2017, el Discurso sobre el estado de la Unión (https://ec.europa.eu/commission/state-union-2017_es) reveló las opiniones del presidente Juncker sobre el futuro de Europa: “El escenario n.º 6”, en el que se establecen los tres principios en los que ha de sustentarse una Unión más unida, más fuerte y más democrática: libertad, igualdad y Estado de Derecho.
Europa es, ante todo, una Unión de libertad. Una libertad que con demasiada frecuencia damos por sentada. Nuestra Unión se construyó sobre la base de estas libertades. Pero la libertad no es algo caído del cielo. Hay que luchar por ella. En Europa y en todo el mundo.
En segundo lugar, Europa debe ser una Unión de igualdad. Igualdad entre sus miembros, grandes y pequeños, entre el este y el oeste, el norte y el sur. En una Unión de iguales, no puede haber ciudadanos de segunda clase, no puede haber trabajadores de segunda clase, no puede haber consumidores de segunda clase
En tercer lugar, en Europa la fuerza de la ley sustituyó a la ley del más fuerte. El Estado de Derecho significa que hay un poder judicial independiente que defiende la ley y la justicia. Aceptar y acatar una sentencia firme es lo que significa formar parte de una Unión basada en el Estado de Derecho. Los Estados miembros otorgaron la jurisdicción de última instancia al Tribunal de Justicia Europeo. Las sentencias del Tribunal de Justicia deben ser acatadas por todos. Aquel que las debilite o que socave la independencia de los tribunales nacionales despoja a los ciudadanos de sus derechos fundamentales. En la Unión Europea, el Estado de Derecho no es una opción. Es un imperativo. Nuestra Unión no es un Estado, sino una comunidad de Derecho.
La Comisión trabaja actualmente para mejorar el proceso de elecciones parlamentarias, sobre la base de los Tratados actuales, respetando al mismo tiempo el equilibrio entre las instituciones de la UE y entre los Estados miembros.
Presentamos a continuación los documentos de reflexión sobre el futuro de Europa, relativos a la dimensión social de Europa, el encauzamiento de la globalización, la profundización de la Unión Económica y Monetaria, el futuro de la defensa europea y el futuro de las finanzas de la UE.
Documento de reflexión sobre la dimensión social de Europa
El documento de reflexión sobre la dimensión social de Europa, presentado en abril de 2017, plantea cuestiones sobre cómo sostener nuestros niveles de vida, crear más y mejores puestos de trabajo, capacitar adecuadamente a las personas y fomentar más la unidad, teniendo en cuenta la sociedad y el mundo laboral del futuro. Para ello, en el documento se establecen tres opciones posibles:
- Limitar la dimensión social a la libre circulación:
Según esta opción, la Unión mantendría en vigor la legislación para fomentar los movimientos transfronterizos de ciudadanos en materias como los derechos relativos a la seguridad social de los ciudadanos móviles, el desplazamiento de los trabajadores, la asistencia sanitaria transfronteriza y el reconocimiento de titulaciones. Sin embargo, ya no existirían normas mínimas de la UE en cuanto a la salud y seguridad de los trabajadores, los tiempos de trabajo y de descanso o los permisos de maternidad y paternidad, por ejemplo. Europa ya no impulsaría las oportunidades para el intercambio de buenas prácticas entre los Estados miembros en los ámbitos de la educación, la sanidad, la cultura y el deporte; los programas de reconversión social y regional de los Estados miembros, cofinanciados con dinero de la UE, quedarían suspendidos o se deberían financiar a escala nacional.
- Permitir hacer más a los que deseen hacer más en el ámbito social:
Los países que utilizan el euro como moneda única común pueden ir más allá, conjuntamente, en el ámbito social para mantener la fortaleza y la estabilidad de la zona del euro y evitar ajustes bruscos del nivel de vida de los ciudadanos. También pueden participar otros países interesados.
- Profundizar la dimensión social de la Europa de los veintisiete
Aunque las administraciones nacionales y locales deberían seguir siendo y serían el epicentro de cualquier acción que se realice en el ámbito social, la UE estudiaría de qué manera seguir respaldando las acciones de los Estados miembros, haciendo valer plenamente los instrumentos de los que dispone. La legislación no solamente fijaría normas mínimas sino que, en determinados ámbitos, podría armonizar plenamente los derechos de los ciudadanos en toda la UE con objeto de centrarse en la convergencia de los resultados sociales.
Documento de reflexión sobre la Dimensión Social de Europa, aquí.
Documento de reflexión sobre el encauzamiento de la globalización
El documento de reflexión presentado en mayo de 2017, abre un debate sobre el modo en que la UE puede encauzar mejor la globalización y abordar los retos y las oportunidades que plantea:
- En el ámbito exterior, el documento se centra en la necesidad de dar forma a un orden mundial verdaderamente sostenible, basado en normas compartidas y en un programa común. La UE ha defendido siempre un código normativo mundial multilateral sólido y eficaz, y debe seguir desarrollándolo de modo que se aborden los nuevos retos y quede garantizada su aplicación efectiva. Por ejemplo, la UE podría impulsar nuevas normas que garanticen las condiciones de competencia equitativas y pongan coto a comportamientos desleales y perniciosos como la evasión fiscal, las subvenciones públicas o el dumping social. Disponer de instrumentos de defensa comercial eficaces y establecer un tribunal multilateral de inversiones podrían permitir también a la UE actuar con determinación contra los países o las empresas involucrados en prácticas desleales.
- En el ámbito interior, el documento propone instrumentos para proteger y empoderar a los ciudadanos a través de políticas sociales sólidas y el necesario apoyo a la educación y formación a lo largo de toda la vida. Políticas tributarias progresivas, invertir en la innovación y políticas de bienestar sólidas podrían contribuir a una redistribución más equitativa de la riqueza. Entre tanto, cabe utilizar los Fondos Estructurales de la UE para ayudar a las regiones vulnerables y el Fondo de Adaptación a la Globalización de la UE para ayudar a los trabajadores desplazados a encontrar otro empleo, contribuyendo así a atenuar las repercusiones negativas.
Documento de reflexión sobre el encauzamiento de la globalización, aquí
Documento de reflexión sobre la profundización de la Unión Económica y Monetaria
Las opciones propuestas en el documento de reflexión, presentado en mayo de 2017, están concebidas para ayudar a establecer un amplio consenso sobre cómo afrontar los retos futuros y dar un nuevo impulso a este importante debate.
Para avanzar, deberán adoptarse medidas en tres ámbitos fundamentales:
- Completar una verdadera Unión Financiera:
Un sistema financiero integrado y que funcione correctamente es esencial para una Unión Económica y Monetaria eficaz y estable. Aprovechando el impulso de lo que ya se ha logrado en los últimos años, es necesario encontrar un consenso sobre el camino a seguir. Ello incluye avanzar con elementos que ya están sobre la mesa y acordar medidas adicionales que deberán adoptarse de aquí a 2025, como completar la Unión Bancaria y avanzar en la reducción y el reparto de riesgos en el sector bancario, con medidas para que los bancos europeos sean todavía más sólidos. A fin de ofrecer oportunidades de financiación más diversas e innovadoras a la economía real, en particular a través de los mercados de capitales, la realización de la Unión de los Mercados de Capitales también es esencial.
- Lograr una Unión Económica y Presupuestaria más integrada:
El Informe de los cinco presidentes ya reconoce que la convergencia hacia unas estructuras sociales y económicas más fuertes en los Estados miembros es un elemento esencial para el éxito de la Unión Económica y Monetaria a largo plazo. Los Estados miembros podrían reforzar los elementos ya existentes, como el Semestre Europeo de coordinación de las políticas económicas o la relación de apoyo financiero del presupuesto de la UE a las reformas estructurales. Pero los Estados miembros podrían decidir también mejorar la capacidad de estabilización macroeconómica de la zona del euro. El documento esboza varias opciones para ello, que la Comisión estudiará.
- Afianzar la responsabilidad democrática y reforzar las instituciones de la zona del euro:
Para que la Unión Económica y Monetaria sea más sólida, los Estados miembros deberán aceptar compartir más responsabilidades y decisiones sobre asuntos del euro, dentro de un marco legal común. Esto se podría conseguir a través de los Tratados de la UE y sus instituciones, un enfoque intergubernamental o, como es el caso en la actualidad, una combinación de ambos. Una mayor integración política podría implicar la reconsideración del equilibrio entre la Comisión y el Eurogrupo, y podría justificar el nombramiento de un presidente permanente del Eurogrupo a tiempo completo, así como unificar la representación exterior de la zona del euro. La idea de un Tesoro de la Zona del Euro (posiblemente con un presupuesto de la zona del euro), así como de un Fondo Monetario Europeo también se incluye en el debate público, y podría considerarse en una fase posterior de la profundización de la Unión Económica y Monetaria, en el marco de la UE.
Documento de reflexión sobre la profundización de la Unión Económica y Monetaria, aquí.
Documento de reflexión sobre el futuro de la defensa europea
El documento de reflexión, publicado en junio de 2017, expone tres posibles escenarios para el futuro de la defensa europea:
- Escenario de cooperación en materia de seguridad y defensa:
Los países de la UE decidirían aún sobre la necesidad de cooperar en materia de seguridad y defensa con carácter voluntario y caso por caso, mientras que la UE seguiría complementando los esfuerzos nacionales. La cooperación en materia de defensa se vería reforzada, pero la participación de la UE en las operaciones más exigentes seguiría siendo reducida. El nuevo Fondo Europeo de Defensa contribuiría a desarrollar nuevas capacidades conjuntas, pero los países de la UE continuarían supervisando la mayor parte del desarrollo y la contratación pública de las capacidades de defensa. La cooperación UE-OTAN conservaría el formato y la estructura actuales.
- Escenario de seguridad y defensa compartidas:
En este escenario más ambicioso, los países de la UE pondrían en común determinados activos financieros y operativos para aumentar la solidaridad en el ámbito de la defensa. La UE estaría también más comprometida con la protección de Europa dentro y fuera de sus fronteras. Asumiría un papel más importante en ámbitos como los de la ciberseguridad, la protección de las fronteras o la lucha contra el terrorismo, y fortalecería la dimensión de defensa y seguridad de políticas internas como las de energía, salud y aduanas, o la política espacial. Esto vendría acompañado de una voluntad política de actuar, así como de una toma de decisiones adecuada a un contexto en rápida transformación. La UE y la OTAN aumentarían también su cooperación y coordinación mutuas en toda una serie de asuntos.
- Escenario de defensa y seguridad comunes:
El escenario más ambicioso prevé la definición progresiva de una política común de defensa de la Unión, que conduciría a la defensa común sobre la base del artículo 42 del Tratado de la UE, que permite que un grupo de Estados miembros afines pase al siguiente nivel en lo que se refiere a la defensa europea. Con este escenario, los países de la UE asumirían mayores compromisos en lo que respecta a la seguridad de los demás, haciendo de la protección de Europa una responsabilidad compartida de la UE y la OTAN. La UE estaría en condiciones de llevar a cabo operaciones de seguridad y defensa de alto nivel, sustentadas por una cierta integración de las fuerzas de defensa de los Estados miembros. La UE apoyaría programas conjuntos de defensa con el Fondo Europeo de Defensa y crearía una Agencia Europea de Defensa específica. De esta manera, también se fomentaría la creación de un verdadero mercado europeo de defensa, capaz de proteger sus principales actividades estratégicas frente a las absorciones externas.
Los escenarios descritos no son mutuamente excluyentes, pero ilustran tres niveles de ambición diferentes en términos de solidaridad.
Aumentar la seguridad europea resulta hoy en día indispensable. Los países de la UE llevarán las riendas, definiendo el nivel de ambición con el apoyo de las instituciones de la Unión. Mirando hacia el futuro, deben ahora decidir por qué camino y a qué velocidad desean ir para proteger a los ciudadanos europeos.
Documento de reflexión sobre el futuro de la defensa europea, aquí.
Documento de reflexión sobre el futuro de las finanzas de la UE
El presupuesto de la UE afronta el difícil reto de financiar más con menos recursos. Se espera que la UE desempeñe un mayor papel en nuevos ámbitos de actuación, tales como la migración, la seguridad interior y exterior o la defensa. Además, Europa también debe preservar su papel preponderante en el escenario internacional, como importante donante de ayuda humanitaria y de ayuda al desarrollo y como líder de la lucha contra el cambio climático. Esto debe alcanzarse con un presupuesto de la UE que no hará sino disminuir a raíz de la salida del Reino Unido.
El documento de reflexión de hoy aborda este reto y pone sobre la mesa los principales elementos para debate, estructurados en torno a los cinco escenarios del Libro Blanco: ¿Se limitará la UE a seguir avanzando como antes, los Estados miembros harán menos juntos, avanzarán a velocidades diferentes, harán menos pero de forma más eficaz, o harán mucho más? Cada uno de estos posibles escenarios tendría consecuencias diferentes, tanto en lo relativo al nivel de gasto para cada objetivo como a la procedencia de los recursos utilizados. Las opciones van desde una reducción de los gastos de las políticas existentes hasta un aumento de los ingresos.
Por otro lado, el documento de reflexión establece las características básicas del presupuesto de la UE y expone las principales tendencias y evoluciones en ámbitos de actuación clave tales como la cohesión o la agricultura. También aborda cuestiones fundamentales como el valor añadido de la financiación de la UE o la articulación entre esta financiación y las reformas estructurales en los Estados miembros.
Documento de reflexión sobre el futuro de las finanzas de la U.E., aquí.